7. Métodos De Recolección De Datos.

grfico-encuestasUna de las maneras más comunes de recolectar datos cuantitativos es mediante la construcción de instrumentos de medición y las característica principales que deben tener son: confiabilidad, validez y objetividad, las que definiremos a continuación.

 La confiabilidad de un instrumento de medición se refiere al grado en que su aplicación repetida al mismo sujeto u objeto produce resultados iguales. Por ejemplo, si se midiera en este momento la temperatura ambiental usando un termómetro y éste indicara que hay 22°C, y un minuto más tarde se consultara otra vez y señalara 5°C, tres minutos después se observara nuevamente y éste indicara 40°C. Dicho termómetro no sería confiable, ya que su aplicación repetida produce resultados distintos. Asimismo, si una prueba de inteligencia (IQ) se aplica hoy a un grupo de personas y da ciertos valores de inteligencia, se aplica un mes después y proporciona valores diferentes, al igual que en subsecuentes mediciones, tal prueba no sería confiable (Hernández, Fernández y Baptista, 2006, p. 277).

Lo anteriormente definido, nos permite ver que el momento preciso y las condiciones de la aplicación del instrumento, deben estar completamente controladas para que no exista un sesgo en los resultados.

 La validez, en términos generales, se refiere al grado en que un instrumento realmente mide la variable que pretende medir. Por ejemplo, un instrumento válido para medir la inteligencia debe medir la inteligencia y no la memoria. Una prueba sobre conocimientos de historia tiene que medir esto y no conocimientos de literatura histórica. Un método para medir el rendimiento bursátil tiene que medir precisamente esto y no la imagen de una empresa (Hernández, Fernández y Baptista, 2006, p. 277).

De igual forma, no hay que olvidar que en la validez deben considerarse sus tres formas de evidenciarla, la de contenido, de criterio y de constructo, describiéndolas a continuación:

La validez de contenido se refiere al grado en que un instrumento refleja un dominio específico de contenido de lo que se mide. Es el grado en el que la medición representa al concepto o variable medida (Bohrnstedt, 1976). Por ejemplo, una prueba de operaciones aritméticas no tendrá validez de contenido si incluye sólo problemas de resta y excluye problemas de suma, multiplicación o división. O bien, una prueba de conocimientos sobre las canciones de los Beatles no deberá basarse solamente en sus álbumes Let it Be y Abbey Road, sino que debe incluir canciones de todos sus discos (Hernández, Fernández y Baptista, 2006, p. 278).

Lo anterior nos permite entender que es completamente necesario que un instrumento contenga, todas las posibles preguntas no repetitivas que deba tener convenientemente, en relación al objeto de estudio que estamos investigando. Así mismo tenemos que:

 La validez de criterio establece la validez de un instrumento de medición al compararla con algún criterio externo que pretende medir lo mismo. Supongamos que Fernando trata de “medir” el grado en que es aceptado por Laura. Entonces decide que va a tomarla de la mano y observará su reacción. Supuestamente, si ella no retira la mano, esto indicaría cierta aceptación. Pero para asegurarse que su medición es válida, decide utilizar otra forma de medición adicional, por ejemplo, mirarla fijamente sin apartar la vista de sus ojos. En apariencia, si Laura le sostiene la mirada, esto sería otro indicador de aceptación. Así, su medición de aceptación se valida mediante dos métodos al comparar dos criterios (Hernández, Fernández y Baptista, 2006, pp. 280-281).

Por consiguiente, no sólo hay que hacer el mayor número conveniente de preguntas, sino que además se tengan diferentes perspectivas (criterios), con el fin que el instrumento sea más válido. Por último, tenemos que:

 La validez de constructo es probablemente la más importante, sobre todo desde una perspectiva científica, y se refiere a qué tan exitosamente un instrumento representa y mide un concepto teórico (Bostwick y Kyte, 2005). A esta validez le concierne en particular el significado del instrumento, esto es, qué está midiendo y cómo opera para medirlo. Integra la evidencia que soporta la interpretación del sentido que poseen las puntuaciones del instrumento (Messick, 1995, 1989). Parte del grado en el que las mediciones del concepto proporcionadas por el instrumento se relacionan de manera consistente con otras mediciones de otros conceptos, de acuerdo con modelos e hipótesis derivadas teóricamente (que conciernen a los conceptos que se están midiendo) (Carmines y Zeller, 1991). A tales conceptos se les denomina constructos (Hernández, Fernández y Baptista, 2006, pp. 282).

Lo anteriormente mencionado, habría que considerarse desde el entendimiento que un constructo es una variable medida, que se encuentra dentro de una hipótesis y que tiene relación con otros atributos o constructos de un objeto de estudio.

Con respecto a la objetividad, es necesario saber que en las ciencias sociales se vuelve extremadamente difícil lograrla porque:

 Se trata de un concepto difícil de lograr, particularmente en el caso de las ciencias sociales. En ciertas ocasiones se alcanza mediante el consenso (Unrau, Grinnell y Williams, 2005). Al tratarse de cuestiones físicas las percepciones suelen compartirse (por ejemplo, la mayoría de las personas estarían de acuerdo que el agua de mar contiene sal o los rayos del sol queman), pero en tópicos que tienen que ver con la conducta huma- como los valores, las atribuciones y las emociones, el consenso es más mentó complejo (Hernández, Fernández y Baptista, 2006, pp. 287).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s